| Nuestra
historia tuvo un humilde comienzo en 1973, cuando empezamos a fabricar
caballitos mecedores en nuestro garaje. A lo largo de los años,
hemos crecido al igual que los niños que usaban nuestros
caballitos. Ellos ahora son adultos y tienen sus propios hijos,
y nosotros nos sentimos muy felices de poder compartir con ellos
y con millones de otras familias de todo el mundo la alegría
de la paternidad.
Nuestros clientes han contribuido al diseño de nuestros
productos. Escuchamos sus preocupaciones y ponemos en práctica
sus ideas. Lo escuchamos. Ése es nuestro compromiso con usted.
Ya
no estamos en un garaje, pero después de tres décadas
de innovación, estamos orgullosos de que Prince Lionheart
siga siendo un negocio familiar. Este año de nuestro aniversario
lo celebramos en familia: la suya y la nuestra.
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